Pompis tu madre ¿Con qué derecho viene este personaje a llamarme Pompis ahora? no lo entiendo y creo que tampoco quiero entenderlo. Esto se lo curo yo de una. Es que me hierve la sangre, lo noto, el doctor dice que me tengo que controlar pero a ver si viene él y es capaz de aguantarse, nadie me entiende. ¿Por qué me nombró a Alena? ¿De qué la conoce? ¿Será por este amigo suyo… cómo se llama… el gordito, hombre, este calvito simpático? Ni idea, qué más da su nombre en realidad. Los nombres son algo completamente innecesarios aquí dentro y ¿fuera? bah, bueno ni idea, en fin. El gordito ese seguro que conoce a Mario y por eso Mario conoce a Alena y por eso la nombró. Perro que ladra no muerde ¿mientras ladra o después tampoco? ¿Solo muerden los perros que ladran? el de la vecina siempre está callado pero nadie se acerca. Estoy espesito hoy, tengo que relajarme. Quizás en la cafetería les sobre una tila, y si no pues que me la den, que la compren, que por algo trabajo aquí desde hace tanto tiempo. Que me respeten. Si voy caminando despacio parece que voy pensativo y no quiero que me vean dudar. Levanta la cara Pompilio, con dignidad, así, eso es, eso es. Qué bravo eres, mira cómo te mira el otro… ¿por qué sonríes, Pompilio? cierra esa boca, bueno, ya la había cerrado, no sé qué hago dándome órdenes a mí mismo. «No tenemos tila» ñiñiñiñi ¡compra! de verdad, lo que hay que aguantar. Ni que fuera esto bueno, si, lo es, dios Pompilio estás insoportable. Respira, qué pereza, a ver, céntrate. Cierra los ojos. Respira uno… uy, ¿y si no pienso en que estoy respirando funciona? ¿Si me distraigo sigue funcionado? ¡ya! piensa en blanco, ah no en negro, exhala dos… no me siento relajado, la verdad es que no sé si funcione esto. Inhala 1, más tiempo, Pompilio, sacas el aire muy rápido va, inhala de nuevo 1… bien, espera un poco… 2, 3 4, exhala… suficiente.